Este texto forma parte del espacio Mujer en Expansión, un lugar para explorar procesos internos con calma y profundidad.
Hay un momento silencioso en la vida de muchas mujeres en el que algo se vuelve evidente:
ya no se trata de hacer más, sino de ocupar el lugar que siempre fue propio .
No es falta de capacidad.
No es falta de preparación.
Tampoco es falta de logros.
Es otra cosa.
Es esa sensación de estar liderando sin sentirse legitimada.
De sostener personas, proyectos o vínculos sin terminar de sentirse reconocido.
De tener poder, pero usarlo con cuidado.
De saber decidir… y aún así dudar.
Todas hemos crecido rodeadas de historias de reinas y reyes.
Figuras que representan orden, dirección y autoridad.
Pero también algo más profundo:
la capacidad de bendecir , de bien nombrar , de transmitir con su sola presencia que hay un lugar para cada persona en el mundo .
La Reina interior no gobierna desde la imposición.
Gobierna desde el orden justo , desde la autoestima, desde una autoridad que no necesita explicarse.
Cuando esta energía está despierta, una mujer:
se reconoce valiosa
ocupa su lugar sin culpa
y crea pertenencias a su alrededor
No porque controle,
sino porque nombra con verdad .
En la mitología griega, esta dimensión del liderazgo femenino se encarna en Hera.
No como una figura idealizada, sino como la Reina que aprende a sostener el vínculo, el compromiso y la lealtad, incluso en medio de tensiones y crisis.
Hera representa una forma de poder profundamente femenina:
la capacidad de acompañar , de trabajar en alianza , de construir junto a otros sin desaparecer en el intento .
Muchas mujeres hoy viven este desafío.
Son compañeras leales, anfitrionas de espacios, sostén emocional de equipos, familias o proyectos.
Tienen una enorme capacidad de compromiso y entrega…
pero a veces se pierden a sí mismas en ese dar.
Cuando la Reina interior aún no está integrada, el vínculo se convierte en sacrificio.
Cuando lo está, el vínculo se vuelve elección.
La verdadera soberanía femenina no rompe relaciones:
las ordena .
No se aguanta:
se vuelve clara.
No se impone:
se legitima.
Si algo dentro de ti siente que ya no quiere liderar desde la exigencia,
sino desde una autoridad serena,
quizás no estés buscando nuevas herramientas.
Quizás estés recordando que tu presencia, cuando es fiel a ti,
ya bendice, ya ordena y ya crea lugar.
Este texto es para la Reina que te habita, aunque hoy esté dormida, silenciada o aún no reconocida.
¿En qué vínculo, espacio o rol de tu vida sientes que hoy estás llamado a ocupar tu lugar con más lealtad hacia ti misma?
Explorar con más claridad
“Las 8 áreas para liderarte desde tu esencia”
puede ayudarte a reconocer qué parte de tu vida hoy pide atención y dirección.